El impuesto más distorsivo de la Argentina se duplicó en los últimos 20 años.
Ingresos Brutos es un impuesto provincial que se paga sobre cada venta, sin importar si la empresa ganó o perdió plata. Además, se acumula en cascada — el mismo producto tributa varias veces antes de llegar al consumidor final.
En promedio, la presión tributaria de IIBB creció 100% entre 1998 y 2018. Neuquén, Chubut y Misiones cuadruplicaron la carga, mientras que Tucumán la aumentó en 253% y Santa Cruz en 241%. Esto se traduce en precios más altos: cada empresa que produce, distribuye o vende en Argentina descuenta IIBB en su precio.
Ninguna provincia lo bajó ni eliminó. Porque para el político de turno, IIBB es recaudación fácil. El problema lo pagamos los argentinos.
VARIACIÓN DE LA PRESIÓN TRIBUTARIA DE IIBB
La presión tributaria efectiva de IIBB, medida como la recaudación en términos del PBI, incrementó sustancialmente de 1998 a 2018 en todas las provincias. La menor variación fue tan alta como 54% (S. Del Estero), mientras que algunas provincias incrementaron en más de 300% su presión tributaria.
Fuente: Oficina Técnica de Presupuesto Legislatura de la Provincia de Córdoba