1. No somos Palestina por mera suerte geográfica, por eso: Palestina somos todos. El sionismo no tiene límites: arrasa con personas, infraestructura, flora y fauna. Evidencia sobra y ya están en nuestro patio: empresas Israelíes tienen inversiones millonarias en Baja California en proyectos de gestión del agua. “Casualmente” ha habido varios asesinatos de defensores del agua/territorio en la península desde 2020: Óscar Eyraud Adams, Daniel Sotelo, Son Chan Rodríguez.
2. La derecha vendería a su madre por unos pesos y migajas de poder.
Esto es una teoría de conspiración, pero a México realmente le convendría concesionar la península de Baja California al movimiento sionista, a cambio de un 15% del PIB nominal durante 99 años.
Nuestros hermanos judíos solamente traen riqueza, prosperidad y desarrollo allá donde se instalan. Máxime al no estar rodeados de fundamentalistas envidiosos de su éxito.
Am Yisrael Chai 🇮🇱🤝🏻🇲🇽