#Investigación
ECOCIDIO EN LA RUTA DEL AGUA DE SASAIMA ?? "MARRANERA" CONTAMINA CORREDOR PROTEGIDO DEL GUALIVÁ!!
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En la vereda Santa Teresa de Sasaima Cundinamarca, específicamente en la finca Villa María (a una altitud crítica de 1650 msnm), se consuma un grave crimen ambiental ante los ojos de las autoridades. En este punto opera una explotación porcina a gran escala bajo el nombre de "Porcícola La María", presuntamente administrada por Juan David Calderón en un espacio arrendado por el propietario del predio, Giovanny Valencia.
La infraestructura de esta porqueriza ha transformado un santuario hídrico en foco de degradación absoluta. Aunque teóricamente el lugar debía contar con tanques de acopio para lixiviados y un área especializada en compostaje de materia seca, las evidencias en video-denuncia demuestran que dichos sistemas de mitigación ambiental no se cumplen correctamente o son inexistentes:
facebook.com/share/v/1BfbZCZ… (Perfil MadreMonte)
Esta explotación opera sobre un ecosistema estratégico de bosque andino y subandino que funciona como regulador hídrico fundamental para la región. El suelo afectado está catalogado por el Esquema de Ordenamiento Territorial (EOT) de Sasaima y por la CAR Cundinamarca como Zona Productora y Protectora de Agua, integrada formalmente en el corredor ecoturístico conocido como la "Ruta del Agua".
Cabe resaltar que este desastre ambiental en vereda Santa Teresa no es un caso aislado dentro del municipio. Comunidad y colectivos ambientales ya han denunciado focos similares de contaminación porcina con afectaciones graves en otras zonas rurales del municipio: veredas La Candelaria, Mesetas y Guane.
La gravedad de la situación radica en la abierta violación a normas de planeación vigentes, lo que obliga a la CAR (Nivel Central) responder porqué sus sistemas de monitoreo y control permitieron una actividad agroindustrial en área protegida, donde se prohíbe taxativamente descarga de porquinaza sin tratamientos de alta eficiencia.
Por su parte, la CAR (Regional Gualivá) enfrenta duras críticas comunitarias por falta de inspección ocular oportuna y ausencia de medidas cautelares inmediatas. Esta omisión vulnera directamente el EOT de Sasaima, el cual blinda legalmente este corredor rural protector para garantizar recarga de acuíferos, el senderismo y avistamiento de fauna.
La denuncia ciudadana detalla un panorama tétrico: vertimientos directos de porquinaza pura nacen en un manantial virgen y destruyen una quebrada innominada tributaria del Río Guane, convirtiendo el cauce en un foco de contaminación. El lecho de esta microcuenca, según constatan habitantes sumidos en la indignación, ha dejado de ser una fuente de vida para convertirse textualmente en "un lodazal de mierda".
Esta altísima carga orgánica agotó severamente el oxígeno del agua, desatando un colapso del bioma y una alarmante mortandad de peces y macroinvertebrados acuáticos.
El impacto ambiental ha provocado el desplazamiento forzado de la fauna silvestre local; especies de alto valor biológico como tinguas, zorros, armadillos, puercoespines y ardillas han abandonado el bosque circundante. Además, el aire se ha vuelto irrespirable por gases tóxicos como amoniaco, metano y sulfuro de hidrógeno, generando una plaga incontrolable de moscas que arruina el turismo y la salud pública.
Ante esta crisis, se exige a la Alcaldía Municipal de Sasaima y a la Inspección de Policía adelantar diligencia urgente de control en la finca Villa María, con el fin de determinar la responsabilidad y el grado de conocimiento del propietario respecto al daño causado por su arrendatario, y a la CAR Regional Gualivá imponer la suspensión inmediata de actividades de lavado y vertimiento bajo la Ley 1333 de 2009, instando a la Fiscalía General de la Nación a investigar penalmente el caso bajo el artículo 332 del Código Penal Colombiano por el delito de contaminación ambiental en zona de especial importancia ecológica.
@RELE_CIDH