La visita de Leon XIV a Madrid merece, en primer lugar, agradecimiento. Han sido tres días de entrega absoluta del Santo Padre al pueblo de Madrid. Una agenda completísima que ha abarcado a todos los sectores y colectivos. Ha dejado decenas de intervenciones sentidas, profundas y comprometidas. Memorables. Y cientos de gestos con los ciudadanos. Otro agradecimiento al pueblo de Madrid que se ha entregado al Papa con pasión e ilusión. Soportando los inconvenientes y trasladando el calor y afecto de un pueblo ejemplar. También merecen reconocimiento las administraciones y los servidores públicos que han conseguido llevar a cabo unas movilizaciones complejas con orden y armonía. La imagen que hemos trasmitido al mundo es la de un Madrid amable, bonito, seguro, solidario y responsable. Y el convencimiento de que la visita dejará un poso para seguir mejorando. GRACIAS SANTIDAD.