🇻🇪 El BCV informó que la inflación interanual cayó de 612% a 525% en mayo. Aunque sigue siendo extraordinariamente alta, la cifra histórica está empezando a perder relevancia como indicador de lo que viene.
La razón es sencilla: la inflación interanual refleja lo que ocurrió durante los últimos 12 meses, mientras que la inflación esperada intenta medir lo que podría ocurrir en los próximos 12.
Y hoy ambas historias son muy distintas.
En
@ecoanalitica estimamos que la inflación cerrará 2026 en 167%, pero el dato más importante es otro: nuestra inflación esperada para los próximos 12 meses se ubica en apenas 55,9%.
Dicho de otra forma, si nuestras proyecciones se cumplen, la inflación de mayo de 2027 sería cercana a 55,9%, una reducción drástica frente al 525% actual. La inflación acumulada para todo el 2027 la estamos estimando en 39,1%.
Más interesante aún es la composición de la inflación. Los sectores que más aumentan precios ya no son necesariamente los bienes básicos, sino actividades asociadas al consumo discrecional: esparcimiento, restaurantes, hoteles, vestido, educación y equipamiento del hogar.
Esto es consistente con una economía que comienza a recuperar consumo.
Por primera vez en muchos años, la discusión podría empezar a desplazarse desde cómo sobrevivir a la inflación hacia cómo administrar una recuperación gradual de la demanda.
La inflación sigue siendo muy alta. Nadie debería minimizarlo. Pero nuestros modelos sugieren que la economía venezolana de los próximos 12 meses puede verse muy distinta a la de los últimos 12.