Cuanta razón tenía Andrés Manuel López Obrador cuando decía que aquí se había producido una revolución extraordinaria: una revolución de las conciencias.
Y cuanta más cuando después de decir “yo soy el fresa” afirmaba seguro y sonriente que
@Claudiashein era “lo mejor que le podía pasar a México.
Contra un pueblo digno y consciente se estrella, pese a toda su riqueza y todos sus medios, la derecha.
Nada pueden oligarcas racistas y pedestres como Salinas Pliego contra una presidenta a la que mueve “la fuerza de la convicción que es similar a la fuerza del amor” y que es honesta, digna, firme y gobierna “cerca, cerca, cerca de la gente siempre”
Incita criminalmente Ricardo Salinas Pliego a la violencia; lo hace desde sus oficinas blindadas, donde se sabe a salvo y se cree listo(así de iluso es)para tomar el control una vez que otros hagan el trabajo sucio y limpien de “zurdos de mierda” a México.