Se investiga si han cometido el fraude o bien 'arbitraje de dividendos' o el similar "cum-cum", que aprovechan las lagunas fiscales y las diferencias en la tributación de los dividendos en diferentes países.
Las autoridades tratan de confirmar un presunto fraude fiscal que alcanzaría varios miles de millones de euros por año. En caso de ser el 'arbitraje de dividendos', funciona del siguiente modo:
1. Un accionista que reside en el extranjero y posee acciones de una empresa cotizada en Francia decide "prestar" sus acciones a un banco francés justo antes de la fecha en la que la empresa pagará dividendos. Este préstamo se realiza mediante un contrato de recompra (repos), lo que significa que el accionista está de acuerdo en "vender" las acciones al banco y luego "comprarlas" de nuevo después de un corto período.
2. Al momento de la distribución de los dividendos, el banco francés recibe los dividendos en lugar del accionista original. Dado que el banco es francés, está sujeto a un menor impuesto sobre los dividendos que el accionista extranjero, o incluso puede estar exento de impuestos debido a ciertas disposiciones fiscales en Francia.
3. Después de recibir los dividendos, el banco francés devuelve las acciones al accionista original según lo acordado en el contrato de recompra. En muchos casos, el banco francés y el accionista extranjero acuerdan compartir el beneficio que se obtiene de la diferencia en la tributación de los dividendos. Es decir, el accionista recibe una parte del ahorro fiscal que el banco ha conseguido, y el banco se queda con el resto como compensación por su participación en el esquema.
Al final del proceso, el accionista extranjero ha recibido dividendos con una carga fiscal menor de la que habría tenido que pagar si hubiera recibido los dividendos directamente. El banco francés también se beneficia al recibir una comisión o una parte del ahorro fiscal.