Un millón de jóvenes cristianos en Madrid, libres, respetuosos, educados, preparados, la mayoría estudiantes con un futuro esperanzador; resultado?: ni un solo incidente, ningún machete, ni una sola navaja, ningún detenido ni herido policial tan siquiera; nada de navajas, ni agresiones físicas a chicos, ni sexual a mujeres jóvenes; nada de robos, desperfectos ni violaciones. Ni una sola papelera, contenedor o coche rotos o quemados.
En el otro lugar del tablero, en Paris; salvajes, caos, violencia, miedo, destrucción, delincuencia, terror, como si fueran animales primitivos.
Europa y Occidente tiene que elegir; no hay cabida para ambas culturas; son incompatibles.
FIN