Uno de los grandes éxitos del liberalismo clásico es haber permeado en el pensamiento conservador.
Pero es que el aliado perfecto del conservador es el liberal clásico y viceversa, me explico:
El pensamiento de derecha es conservador por naturaleza en contraposición al pensamiento revolucionario característico de la izquierda. Hay más elementos, por supuesto, pero uno clave es la forma de abordar el cambio (gradualismo respetando tradición vs cambio radical).
Por su parte, el liberalismo clásico pone énfasis en la autonomía del individuo.
El liberalismo clásico puede ser compatible con el pensamiento conservador y también con el pensamiento revolucionario. Ahora bien, que se acerque más a uno u a otro espectro depende de la situación social, política y económica en qué se encuentra cada sociedad. Veamos un par de ejemplos:
1- El liberalismo clásico es perfectamente compatible con la tradición occidental. Esto ocurre porque la tradición occidental, sin negar las esferas social y espiritual del ser humano, da prioridad a la autonomía personal (investigaciones Jonathan Haidt).
2- El liberalismo clásico es muy difícilmente compatible con la conservación de las tradiciones de los musulmanes. El islamismo como movimiento político-religioso es hoy irreconciliable con la libertad individual. Cualquier integrismo religioso lo es.
Por ejemplo, los conservadores occidentales e islámicos tienen una idea parecida con respecto a la división sexual del trabajo. Pero, para los conservadores occidentales la autonomía individual de la mujer se encuentra por encima de la valoración social y/o religiosa de su cometido en la sociedad.
Ergo, el liberalismo es compatible con un tipo de conservadurismo (occidental) e incompatible con otro (islamismo).
A lo largo de la historia pasa algo similar. El liberalismo irrumpe en el mundo de las ideas como un todo coherente en el siglo XVIII (aunque su nombre viene del siglo XIX).
En muchos lugares el liberalismo clásico tuvo un carácter revolucionario y se puede entender que así sea, ya que se pretendía romper las estructuras legales asimétricas y jerárquicas heredadas del Antiguo Régimen (el liberalismo sólo es igualitarista en lo que respecta a derechos/obligaciones).
Sin embargo, en otros lugares, el liberalismo tuvo un carácter mucho más conservador. Por ejemplo, los Whigs ingleses del siglo XIX, y a pesar de su agenda reformista, buscaban claramente conservar las tradiciones inglesas.
Por tanto, y dado que ser conservador en un país occidental hoy significa ser parte de una tradición que pone en el centro al individuo, el liberalismo clásico no sólo es perfectamente compatible con el pensamiento conservador, sino que su gran aliado. Lo que hoy queremos conservar, en gran medida, es por lo que los liberales del siglo XIX lucharon (hay que desechar el siglo XX casi entero, eso sí).
Ser conservador occidental y querer conservar las propias tradiciones implica rechazar conservadurismos provenientes de otras culturas anti-individualistas. Es decir, y como decía al principio, el aliado natural del conservador es el liberal clásico y viceversa.
- Cuando un tipo de derecha no es cazador y no le gustan las armas, no sale a cazar y no compra armas.
- Cuando un tipo de izquierda no es cazador y no le gustan las armas, pide que sea prohibida la caza y la venta de armas.
- Cuando un tipo de derecha es vegetariano, no come carne.
- Cuando un tipo de izquierda es vegetariano, hace campaña en contra de los alimentos de carne y le gustaría que se prohibiese comer carne.
- Cuando un tipo de derecha es homosexual, hace una vida normal.
- Cuando un un tipo de izquierda es homosexual, hace apología de la homosexualidad, va a las manifestaciones "orgullo gay" y acusa de "homofóbicos" a todos los que no piensan como él.
- Cuando alguien de derecha pierde el trabajo, piensa en cómo salir de la situación y hace todo lo posible por encontrar un nuevo trabajo.
- Cuando alguien de izquierda pierde su trabajo, va a quejarse con el sindicato, gasta hasta el último día y va a todas las manifestaciones y huelgas contra la derecha y en contra de los empresarios.
- Cuando a un tipo de derecha no le gusta un programa de televisión, cambia de canal o apaga el televisor.
- Cuando a un tipo de izquierda no le gusta un programa de televisión, se queja y denuncia en los periódicos, las radios, los canales de televisión, se une a algún partido político de izquierda para promover una causa con el fin del alcanzar el cierre definitivo del canal de televisión que transmite el programa que no le gusta.
- Cuando un tipo de derecha es ateo, no va a la iglesia.
- Cuando uno de izquierda es ateo, se burla y persigue a todos aquellos que creen en Dios, denuncia la escuela o la institución que exponga un crucifijo, protesta contra cualquier signo de identidad religiosa, pide que se expropien los bienes de la iglesia, que se prohíba la semana santa y cada procesión o peregrinación (contra el Islam no hace nada porque no tiene el coraje).
- Cuando un tipo de derecha tiene problemas económicos, busca la manera de trabajar y ganar más dinero o trata de encontrar financiación para pagar sus deudas, y si puede, ahorra.
- Cuando un tipo de izquierda tiene problemas económicos le echa la culpa a la derecha, a los empresarios, a la burguesía, al capitalismo, a los neo conservadores etc., etc., luego se pone en contacto con un sindicato con la esperanza de que luego lo metan en un partido político o donde se pueda.
- Cuando un tipo de derecha lee este escrito, se ríe y si tiene ganas lo envía a sus amigos.
- Cuando un tipo de izquierda lee este escrito, se pone furiozo y trata de fascista y retrógrado a quién lo ha escrito y se lo envió.
Sólo cabría agregar: Un hombre de derecha persigue su propia felicidad; un hombre de izquierda persigue arruinarle la felicidad a los demás.