Oswaldo Guayasamín, Ecuador (1919-1999): "Lágrimas de Sangre". Óleo sobre tela; 220 x 110 cm.
Oswaldo Guayasamín plasma en su obra criaturas no en actitudes rebeldes sino exhaustas, aniquiladas de sufrimiento, impotencia, desdicha, miseria, golpes, injusticia, desesperación, y lo más trágico: desesperanza. Sin embargo, no existe en Guayasamín el dolor resignado, el sufrimiento pasivo que se ha querido ver tradicionalmente en nuestros pueblos.