Imagina que tu esposo se convierte en un símbolo nacional de la lucha contra el crimen organizado. Está en el mejor momento de su carrera política y es el gran favorito para gobernar su estado. Entonces, una noche lo asesinan frente a ti y a tus hijos. Los principales sospechosos son precisamente los políticos a quienes incomodaba su lucha.
Lejos de rendirte, asumes la Presidencia Municipal de Uruapan y continúas defendiendo su legado. Desde el primer día enfrentas la hostilidad del mismo grupo político que permitió, perpetuó o se beneficio del crimen. Recibes amenazas, vives bajo presión permanente y aun así sigues adelante.
Como si no fuera suficiente, el régimen bloquea las candidaturas ciudadanas e independientes, cerrándote el camino para competir por la gubernatura, donde eras la favorita. Después te declaran persona non grata en el Congreso de tu propio estado.
Todo eso ha vivido Grecia Quiroz en apenas ocho meses.
Mi total solidaridad con esta mujer valiente, que se niega a doblarse frente al crimen y frente a los narcopolíticos morenistas. Podrán intentar silenciar su voz, pero hay millones de mexicanos en los que ya hizo eco y alzaremos la voz junto a ella.
¡El legado de Carlos Manzo vive!