México consumó su Independencia en 1821 pero se siguieron acuñando monedas con la efigie de Fernando VII, rey de España, en 1822 y por allí hay alguna de 1823. Esta moneda de 8 reales es de la ceca de Guanajuato, pero también las hubo ese año en Chihuahua, Durango, Guadalajara y Zacatecas. "Las cosas en palacio van despacio" dice el dicho, y no es que no hubiera noticia de que nuestro país era independiente ya y de que se estaba gestando el Primer Imperio con Agustín de Iturbide como monarca. Simplemente tardaban en llegar por aquellos caminos de riesgo los diseños, los troqueles, las órdenes, las explicaciones. Esta moneda emblemática y seductora fue encontrada, a propósito, en un "entierro"; alguien, en aquellos años de incertidumbre, quiso asegurar su patrimonio escondiéndolo bajo tierra y no vivió ni para disfrutarlo ni para contarlo. Saludos fraternos a la comunidad numismática.