Muchos desarrolladores subestiman la importancia de las bases de datos porque al inicio solo se enfocan en que “el código funcione” y no en cómo los datos se almacenan, consultan y escalan. Parece que con un SELECT * y un par de JOINs basta, pero cuando una app crece, empiezan los problemas: consultas lentas, datos inconsistentes, bloqueos, caídas. La realidad es que las bases de datos son el corazón de cualquier sistema y dominarlas marca la diferencia entre construir algo que solo funciona hoy y diseñar software que puede crecer sin romperse.