El 14 de junio de 1976 las Cortes aprobaron la Ley sobre el Derecho de Asociación Política, que permitiría la legalización de los partidos, excluyendo al PCE.
338 procuradores votaron a favor, otros 91 en contra y más de un centenar se ausentaron.
Hasta ahí llegó Arias Navarro.