Ola de cierres masivos en gastronomía y hotelería en Mar del Plata
La realidad económica golpea al motor turístico de la Costa Atlántica. En tan solo 60 días, 40 establecimientos gastronómicos y hoteles bajaron sus persianas de forma definitiva, provocando la pérdida de más de 400 puestos de trabajo.
La combinación de una caída brutal en el consumo, fines de semana largos con baja ocupación y una fuerte presión fiscal generó un escenario insostenible para las pymes locales.
Antares (Sucursal Bernardo de Irigoyen), Cheverry (Paseo Aldrey), Siracusa, Bronte, Brooklyn, The Box Burger y Humo Patio de Carnes son las cervecerías y bares que ya no operan.
En el rubro de cafeterías y confiterías se sumaron los cierres de tres sucursales de Adorado, Nina Café, Casa Rosa, La Bicicleta y Lima Linda. El golpe también afectó a restaurantes y bodegones tradicionales como las tres sucursales de Weiss, El Bodegón del Pela, La Rural, Di Mero, Vía del Amore, Hielo y Pizza, Chill Out, Bonsai, La Vereda de Vicente, Comix y Rotisería La Rosca.
Además, la hotelería sufrió la pérdida irreversible de alojamientos emblemáticos como el Hotel Castelmar (con más de 20 años de trayectoria), junto a los hoteles Cervantes, Castelar, Dodo, CIR y Nuevo Boulevard.
A esta lista confirmada por el sindicato UTHGRA se le suman los datos duros de las cámaras empresariales UCIP y AEHG. Un censo reciente detectó al menos 190 locales vacíos, ensañándose especialmente con las avenidas Juan B. Justo y 12 de Octubre.
Las ventas minoristas físicas se desplomaron un 5,8% interanual, mientras los comerciantes enfrentan pérdidas mensuales de hasta 10 millones de pesos y embargos preventivos en sus cuentas.
El sector advierte que, si no se reactiva el consumo interno de cara al invierno, la lista de persianas bajas seguirá creciendo de forma inevitable.