El gobierno de la Ciudad de México cierra la Casa del Poeta.
Era un homenaje vivo a López Velarde, en la Av Álvaro Obregón.
33 años después, prefieren poner un cabaret.
Qué lejos quedamos de la izquierda ilustrada, de la cultura.
Aquí puede leerse mi despedida a la Casa del Poeta López Velarde (de cuyo patronato fui presidente muchos años), que ahora será ajolotizada por los y las y les cabareteres que nos dan humanismo mexicano: