Francisco Pardo Piqueras es el director general de la Policía que me persiguió a mí, abriéndome seis expedientes seguidos, motu proprio y sin denunciante, algo sin precedentes en democracia y que denota un obsesión enfermiza por quitarme de enmedio.
Ninguno de esos expedientes fue por hechos ocurridos en mi labor profesional, todos por opiniones emitidas como presidente de
@PoliciaSXXI.
Por tener abierto uno de esos expedientes (ni siquiera estaba cerrado), me negaron la excedencia, prohibiéndome así el derecho constitucional de sufragio pasivo (la excedencia era a los únicos efectos de presentarme en unas elecciones).
Este hecho, que a una persona sin antecedentes penales se le prohíba ejercitar un derecho constitucional como ese, no tiene precedentes en Europa.
Cuando pedimos cautelares, la fiscalía y la abogacía del Estado se opusieron. El alegato final de la fiscal fue este: "Bueno sí, a este señor le han prohibido presentarse a unas elecciones, pero a ver qué vamos a hacer".
Paciencia, que todo se equilibra al final.