Afuera del estadio de Monterrey, durante el partido entre Suecia y Túnez, aficionados suecos mostraron su apoyo a las madres buscadoras mexicanas.
Tuvieron que venir personas de otro continente para mostrar empatía con mujeres que llevan años buscando a sus hijos.
Mientras algunos políticos las ignoran, las desacreditan o simplemente voltean para otro lado, aficionados extranjeros entendieron en unos días el dolor que muchas autoridades no han querido entender en años.
Hay gestos que valen más que mil discursos.
Y hoy fueron ciudadanos suecos quienes dieron una lección de humanidad que muchos funcionarios mexicanos siguen sin aprender.
Qué tristeza que tantas veces la solidaridad llegue desde tan lejos.