¿La herramienta o el producto del trabajo?
Una de los dilemas que surgen periódicamente. Un perro viejo dirá: Elijamos la mejor herramienta para producir mejor. Aunque siempre hay que invertir tiempo en probar las distintas (y nuevas) herramientas.Pero no es el trabajo principal
Esto puede parecer un poco cansino, pero es que llevo semanas viendo que en mi sector la conversación va solo de inteligencia artificial: los modelos, las peleas entre fabricantes, el último anuncio. Y a mí me interesa, que conste, porque he abrazado la IA generativa sin ningún complejo y hasta la he defendido cuando ha tocado.
Pero luego miro mi lista de tareas y me doy cuenta de que al final los clientes siguen queriendo más o menos lo mismo que hace un año, hace tres o hace ocho: optimizar su negocio, vender más, llegar a usuarios nuevos, que la innovación deje de ser una intención y se convierta en un hecho. Y eso no se parece tanto a la conversación que recorre el sector estos días.
Me quedo con una duda que no termino de resolver, y es si la voz del mercado es de verdad la voz de los clientes, porque me temo que a veces circula opinión publicada haciéndose pasar por opinión pública, y conviene ser fino para no confundir lo que más se dice con lo que más se necesita.
Al final la receta que mejor me funciona es la de siempre, volver a los básicos. En una empresa de servicios como la mía eso tiene un nombre muy concreto: atención al cliente, rápida, flexible y orientada a resultados. La tecnología es un medio, no el encargo.
Me quedan, como casi siempre, más preguntas que respuestas. Pero la dirección la tengo bastante clara. También os digo que me gustaría saber si estoy solo en esto o resulta que somos más quienes pensamos algo así, pero no lo hacemos explícito.