Oigan, estaba a punto de dormir y me topo con la Presidenta en su show matutino festejando su 'popularidad' con encuestas a modo. Todo, por supuesto, financiado con nuestros impuestos. Uno se pregunta si lo suyo es un problema de comprensión, una ingenuidad incurable o una estupidez de estudio clínico. Ahora entiendo por qué este hermoso país lidera los peores rankings globales.
PD: Ese estudio clínico también se lo deberían de hacer a los que le aplauden, la apoyan y se toman fotos con ella. El fanatismo ciego también es una condición médica.