El descubrimiento del fresco oculto de Aniello Falcone (1645) en la basílica paleocristiana de San Giorgio Maggiore en Nápoles es uno de los secretos mejor guardados y más fascinantes del patrimonio barroco napolitano.
La pintura que se observa a simple vista en el coro es un gran lienzo del siglo XVIII pintado por Alessio D'Elia, el cual representa la misma temática.
Durante unos trabajos de restauración, se descubrió que el lienzo de D’Elia estaba montado sobre un bastidor de bisagras y un sistema de cuerdas. Al abrirse con poleas, revela intacto el espectacular fresco oculto en la pared posterior.
Debido a que permaneció cubierto y protegido de la luz y el humo de las velas por más de tres siglos, los pigmentos originales y los detalles de la obra de Falcone sobrevivieron en un estado excepcional.
Video grabado con fines culturales.