Comparto algunas de las mentiras que escuché hoy de los senadores en el debate por la reforma laboral:
1. “La ley es vieja (de los 70)”: Falso. Es un cuerpo normativo vivo con cientos de modificaciones. No es vieja, es incómoda para el capital.
2. “Actualizamos el sistema a las nuevas realidades”: Mentira. Lo único “moderno” que tiene la ley es decir que el trabajo en plataformas no es trabajo.
3. “Vamos a terminar con la industria del juicio”: Mentira. Al ser una ley regresiva, va a dar lugar a una avalancha de planteos de inconstitucionalidad. No eliminan el juicio, cambian el motivo del reclamo.
4. “El trabajador va a poder elegir”: Mentira. La desigualdad estructural del empleo hace que la libertad del más fuerte siempre oprima a la parte débil.
5. “Es lo que la gente pidió”: Mentira. La gente quiere laburo en blanco y vacaciones. Nadie votó para que lo puedan echar más fácil o para quedar en la calle sin protección.
6. “Reducir derechos crea empleo”: Mentira. No hay evidencia empírica sólida que demuestre que bajar protección laboral genere más trabajo formal; puede expandir la precarización sin aumentar el empleo registrado.
7. “En Argentina la legislación no permite crear empleo registrado”: Falso por dos motivos. La precarización es un fenómeno global y, además, con la misma normativa se creó empleo registrado a partir de 2003. El problema no es la existencia de derechos, sino el modelo económico.