“Los hombres suicidas no necesitan más feminismo”:
“Los hombres que mueren por suicidio en Australia no mueren porque no hayan aprendido a llorar. Mueren principalmente porque han perdido a sus hijos, sus hogares, su razón para seguir adelante, y el sistema construido para salvarlos está demasiado ocupado avanzando en la equidad de género como para notarlo.
Siete hombres hoy. Siete mañana.
La captura feminista de la prevención del suicidio no es una abstracción. Es un conteo de cadáveres.”
En Australia mueren siete hombres por suicidio al día (más de 2.500 al año). En este artículo, Bettina Arndt critica duramente que, en mayo de 2026, el principal organismo de salud masculina (Australian Men’s Health Forum) haya endosado una agenda feminista para combatirlo: enseñar a los niños sobre “equidad de género” y “masculinidad saludable”.
Las principales crítica que hace Bettina son:
-Captura institucional: El sector de prevención del suicidio está dominado por una ideología feminista. Se prioriza la “seguridad de las mujeres” y producir hombres que “no hagan daño”, en lugar de abordar causas reales como divorcios conflictivos, pérdida de custodia de hijos, problemas económicos o vivienda.
- Critica en concreto a una organización que se llamaThe Man Cave, que tabaja con adolescentes de 14-18 años. Dice Bettina: “The Man Cave ha pasado 12 años enseñando a 100.000 adolescentes a expresar sus sentimientos y disculparse por su masculinidad. [...] No hay evidencia creíble de que haya prevenido un solo suicidio.”
- La “Lived experience” como trampa: La política oficial da prioridad a personas con experiencia directa en crisis suicidas. Como las mujeres intentan más el suicidio (pero sobreviven más), dominan los comités y decisiones. Los hombres que completan el suicidio (75% de las muertes) no pueden opinar. Esto resulta en programas enfocados en “hablar de sentimientos” y reducir estigma, en vez de ayudas prácticas (vivienda de emergencia, apoyo legal, intervención financiera). En palabras de Bettina: “En la práctica, es un mecanismo para garantizar que las políticas de prevención del suicidio masculino permanezcan estrictamente en manos femeninas. [...] Las personas con la experiencia vivida más directa de la crisis -los hombres que completan el suicidio- no están disponibles para opinar.”
-Desequilibrio en fondos: La mayoría del dinero va a servicios para mujeres (ej. 60% de clientes del principal programa son mujeres), pese a que los hombres son la gran mayoría de las muertes. Australia apenas redujo su tasa de suicidio (1% entre 2000-2021), frente al 36% global en el mundo.
Conclusión del artículo: los hombres no se suicidan por no haber aprendido a llorar o por “toxicidad masculina”. Lo hacen principalmente por crisis situacionales (pérdida de familia, hogar, propósito). La “captura feminista” ignora esto y empeora el problema, convirtiendo la prevención en un conteo de cadáveres en lugar de soluciones reales.