💢 Bolivian authorities have detained and deported an international human rights delegation of Argentine lawmakers, union organizers, and activists after they arrived at El Alto International Airport in La Paz, citing alleged irregularities in their travel documents. The delegation said it had traveled at the invitation of local organizations to investigate allegations of police repression and human rights abuses amid Bolivia’s deepening political crisis.
The expulsions come as anti-government protests and roughly 90 road blockades have crippled the country for nearly two months, triggering shortages of food, fuel, and medicine. President Rodrigo Paz’s government, which recently expanded emergency powers allowing the suspension of constitutional rights and wider military deployment, accuses opponents of “narco-terrorism” and sabotage, while rights groups warn of an escalating crackdown and shrinking space for independent scrutiny.
Denunciamos ante el pueblo boliviano y la comunidad internacional la expulsión de una delegación de activistas y defensores de derechos humanos provenientes de Argentina. Es una señal alarmante que quienes vienen a observar, documentar y defender derechos sean tratados como enemigos, mientras se multiplican los vínculos y visitas de organismos de seguridad estadounidenses en nuestro país. Así comenzaron los capítulos más oscuros de nuestra historia latinoamericana.
La coordinación entre aparatos de seguridad, la persecución política y el hostigamiento a quienes denuncian abusos fueron características del Plan Cóndor y de las dictaduras que sometieron a nuestros pueblos. Bolivia no puede recorrer ese camino. Cuando se expulsa a defensores de derechos humanos y se intenta silenciar la observación internacional, la democracia se debilita y las alertas sobre autoritarismo se encienden en toda nuestra América.