El CADE Universitario ha dejado una lección que los candidatos de la segunda vuelta parecen no querer leer: la juventud peruana se cansó del espectáculo.
Mientras la campaña se pierde en bailes de TikTok y etiquetas ideológicas, los más de 700 líderes estudiantiles del CADE exigen algo mucho más difícil de producir: sustancia técnica y resultados. No buscan mesías ni discursos incendiarios; buscan viabilidad, seguridad jurídica y reglas claras para trabajar.
Lo que vimos en este foro es un pragmatismo necesario. Para ellos, la inestabilidad política no es un concepto abstracto; es un costo real que frena su empleabilidad y sus proyectos de vida. Por eso, su demanda de transparencia y de una auditoría electoral impecable no es un capricho, es una exigencia de legitimidad básica.
El Perú necesita menos "bloques anti" y más gestión. Los jóvenes ya entendieron que el país no se saca adelante con trincheras, sino con consensos que funcionen en la realidad. Si los candidatos siguen ignorando este pedido de madurez política, estarán dándole la espalda al 30% del padrón que, al final del día, es el que decidirá si tenemos un gobierno con futuro o solo un nuevo episodio de crisis.
#EleccionesPerú2026 #CADEUniversitario #Perú