Un desarrollador danés, flipando con Autofirma, deja un educado comentario en el repositorio de desarrollo.
Es imposible explicarlo mejor:
«En el sector privado, lanzar software en este estado supondría un fracaso comercial inmediato. El hecho de que esta aplicación sea obligatoria para los ciudadanos españoles no exime al equipo de desarrollo de cumplir con los estándares modernos de seguridad y distribución. Exige estándares más altos, no más bajos».
¡Necesitamos más software de código abierto en la Administración pública!