Hay una tésis errónea en América Latina en la última década, esa de que, para vencer a la izquierda hay que "moderarse" y buscar al centro.
No podría ser más falso, y todas las últimas elecciones en Argentina, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Honduras y demás lo han demostrado.
Colombia no será la excepción.
De hecho, candidatos con perfiles más centristas, como el caso de Noboa y Paz, han buscado parecer más de derechas para ganar.
La gente en nuestra región quiere seguridad, norte, defensa de nuestros principios y acabar con los comunistas, no el tibiocentrismo que termina abriendo las puertas a la izquierda radical.
Esta es una lección no solo para Colombia y sus políticos, sino también para el resto de candidatos en la región.