En Brasil hicieron un experimento bastante ingenioso con 120 personas para entender si REALMENTE la IA sirve para aprender
A la primera mitad le dieron acceso a inteligencia artificial para estudiar y a la otra la mandaron a estudiar a la antigua, con el apunte y el café.
Lo primero que descubrieron es que los que usaban la IA iban más rápido, terminaban antes y, encima, salían más confiados, convencidos de que la tenían clarísima. Hasta ahí parecía todo color de rosas, el sueño del estudiante.
Pero, sin avisarle a nadie, 45 días más tarde les tomaron un examen sorpresa y se cayó la careta: los de la IA sacaron 5,75 sobre 10 y los que habían estudiado a pulmón, sufriendo, 6,85. Perdieron justo los que la habían pasado mejor.
Esto pasa por algo que los científicos llaman "dificultad deseable" y tiene que ver con ese momento en el que estudiar se siente molesto, esa tortura en la que releés varias veces lo mismo hasta poder entenderlo. Ese es el momento exacto en el que tu cerebro solidifica el conocimiento de verdad y es justo lo que la inteligencia artificial elimina volviendo todo más fácil de leer.
Es como ir al gimnasio y que el entrenador levante las pesas por vos. Así que, si usás la IA para estudiar, recordá que es un complemento súper útil para debatir temas, ayudarte a ordenarlos y tomarte examen a vos mismo. Pero cuidado con usarla para que simplifique lo complejo.