La "Doctrina Donroe" es una reinterpretación moderna y agresiva de la Doctrina Monroe impulsada durante el segundo mandato de Donald Trump. Se caracteriza por una política exterior altamente intervencionista en el hemisferio occidental, buscando mantener el dominio estadounidense ante su evidente crisis de poder. Y su objetivo principal es recuperar el control total de América Latina.
Chile, Argentina, Bolivia o Ecuador ya están pagando las consecuencias de haber apostado por gobiernos de extrema derecha subordinados a los intereses de Washington. Les prometieron prosperidad, libertad y crecimiento, pero la realidad ha sido más ajuste, más desigualdad y menos soberanía. La realidad es que estos presidentes títeres del poder estadounidense están vendiendo sus países a grandes oligarcas y transnacionales, mientras desmontan el estado de bienestar e hipotecan el futuro de toda una generación para ser el patio trasero de Estados Unidos.