Obviamente no hay una sección titulada “agenda woke”, así que no sabría con exactitud qué cosas pone usted en esa categoría. En general, mi visión de la relación entre las iglesias y el Estado es la posición histórica de las minorías protestantes, como aquella a la que pertenezco: es muy importante mantener la separación entre la iglesia y el Estado, porque es de la unión entre ellos que han surgido persecuciones religiosas y la supresión de la libertad de conciencia hasta no hace mucho.
Me parecen desafortunados los últimos 50 años de búsqueda del poder político de muchas iglesias protestantes en EEUU para imponer ciertos puntos de vista doctrinales a la sociedad, tendencia que, como muchas, hemos terminado importando de ese país. En contra de esa tendencia, no creo que se deba legislar la moralidad cristiana, sino proteger unos consensos mínimos, característicos de la democracia liberal, que nos permitan convivir con personas que piensan distinto a nosotros y que a su vez nos permitan pensar y actuar como queramos.
A propósito de cambio de opinión. Hay una pregunta que como cristiano me hago, con todo el respeto. Luis Carlos, usted asiste (no sé si es miembro oficial) a una iglesia cristiana presbitiriana en Bogotá. ¿Ha leído el programa de Iván Cepeda y su apoyo a la agenda woke?