La ternura de los twitteros oficialistas que dicen “No entiendo cómo Milei no le suelta la mano a Adorni”, como si este chorizo de remil mierda no fuese el eslabón más flojo de una cadena de choreo en la que participan hasta los perros muertos del neurodivergente que nos preside.
Imaginate la angustia de ese muchacho todos esos años comiendo lata de pate con criollitas mientras el pendrive con 1 millon de dolares estaba perdido adentro del dos ambientes.
En lo personal creo que un gran problema es la confusión de una parte de la sociedad que está usando la antorcha como hisopo, mientras scrollea babeando, esperando que dios resuelva. Nadie debería robarnos. Y los Adorni’s, menos que nadie.