La foto más famosa de Nueva York la tomó un hombre sentado en una viga a 260 metros de altura, sin arnés, con los pies colgando sobre el vacío.
Esta imagen es Charles Ebbets. El mismo fotógrafo que el 20 de septiembre de 1932 tomó Almuerzo en lo alto de un rascacielos, la foto de once obreros comiendo tranquilamente en una viga del Rockefeller Center mientras Manhattan quedaba suspendido bajo sus pies.
Para tomar esa foto, Ebbets estaba en exactamente la misma situación que sus sujetos: sentado en el acero, sin protección, con la cámara como única razón para estar ahí.
Lo que casi nadie sabe es que durante décadas la autoría de esa imagen fue un misterio. Se atribuyó a varios fotógrafos distintos. No fue hasta 2003, setenta años después, que la investigadora Irina Zholudeva localizó el negativo original en el archivo del New York Herald Tribune y confirmó que el autor era Charles C. Ebbets, fotógrafo del periódico.
El Empire State Building al fondo de esta fotografía lleva apenas un año terminado. El Rockefeller Center, donde trabajan los obreros del almuerzo, está en construcción. Es la Gran Depresión. Los hombres que posan comiendo en las vigas son inmigrantes en su mayoría, irlandeses, italianos, mohawk de Kahnawake, que construyen el skyline de Nueva York por un salario que el país entero está intentando sostener.
Y el fotógrafo que los inmortaliza está sentado en el mismo acero, con los mismos pies colgando, haciendo exactamente lo mismo que ellos.
Solo que con una cámara.