Nuestro entorno está cambiando… y con ello también están apareciendo nuevos problemas vecinales y sociales que antes NO existían en la colonia.
Hoy, vecinos documentan cómo el ruido de una fiesta realizada en el roof garden de un edificio de 21 niveles (José Ma. Iglesias 59), se escucha con enorme intensidad a nivel de calle y en varias calles aledañas.
Durante décadas, esta zona mantuvo un entorno urbano de baja altura, con edificios que no superaban los 5 niveles.
Pero la construcción acelerada de torres
#CorrupcionInmobiliaria vez más altas está generando impactos reales en la vida cotidiana: contaminación auditiva, pérdida de tranquilidad, afectaciones al descanso y conflictos vecinales.
El sonido emitido desde grandes alturas no desaparece: viaja, rebota y se expande sobre las calles circundantes.
Lo que para algunos es una “fiesta privada”, para los vecinos se convierte en problema de malestar colectivo.
El desarrollo urbano no puede seguir ignorando sus consecuencias sociales.
Más altura sin planeación también significa más ruido, más saturación y menos calidad de vida.
La convivencia y el respeto al entorno también deberían formar parte del diseño de ciudad.
@jimenadegortari @ClaraBrugadaM @MetropolisCDMX @SEDEMA_CDMX
@EipCDMX así los estudios de impacto urbano ambiental, mal hechos y con preferencia al
#CartelInmobiliario