🌳 A veces hace falta plantarse ante un gigante para recordar lo pequeños que somos... Este majestuoso Ficus macrophylla de los Jardines de Murillo (Sevilla) lleva más de un siglo desafiando al tiempo y al asfalto. Sus raíces se agarran a la tierra como quien no quiere soltar sus recuerdos, y su copa abraza el cielo con la paciencia de los sabios.
Hoy lo miro, y me dejo mirar. Porque los árboles, si sabes escucharlos, también te enseñan.