Enésimo ataque contra la Psicología Evolucionista:
Este artículo, publicado en Royal Society Open Science, plantea que exponer a las personas a explicaciones evolucionistas sobre la agresión sexual masculina aumenta el “esencialismo biológico” y, consecuentemente, hace que atribuyan más culpa a las víctimas de violación. En otras palabras, sugiere que entender los posibles orígenes evolutivos de un comportamiento peligroso es perjudicial porque “normaliza” o justifica ese comportamiento.
Sin embargo, el artículo tiene al menos dos problemas graves.
Primero: comete de forma clara la falacia naturalista.
Explicar un fenómeno no equivale a justificarlo ni a aprobarlo. Este es un error lógico elemental.
Puedo afirmar que la agresión y la violencia han sido favorecidas por la selección natural porque, a lo largo de la historia evolutiva, los individuos más agresivos, asertivos y fuertes tuvieron ventajas: competían mejor por recursos, por estatus y por parejas, y defendían mejor a su grupo. Los machos de casi todas las especies de mamíferos son más violentos que las hembras, y esto no se debe solo a la “educación patriarcal”. Los más débiles y pasivos simplemente eran eliminados o no se reproducían.
Decir esto no significa que esté a favor de la violencia. Solo significa que estoy intentando entender por qué existe.
Lo mismo ocurre con el cáncer: las células cancerosas se comportan de forma “egoísta” desde el punto de vista evolutivo porque replican sin control, ignorando el bien del organismo completo. Esa explicación evolutiva del cáncer es correcta y útil, pero nadie en su sano juicio pensaría que explicarlo equivale a estar a favor del cáncer o a justificarlo. Simplemente estamos describiendo un mecanismo biológico.
La psicología evolucionista hace exactamente lo mismo: intenta explicar por qué ciertos patrones conductuales existen. No prescribe que sean deseables ni morales.
Segundo: Las dos dimensiones de la responsabilidad
En cualquier caso de violación, existen dos dimensiones independientes que no deben confundirse.
Primera dimensión: la culpabilidad moral y penal del agresor. Aquí no hay debate serio. El violador es 100 % culpable. Punto final. De hecho, en el propio estudio no hubo ninguna diferencia entre los tres grupos en la culpabilidad que se le atribuía al hombre (todos rondaban los 6,4 sobre 7). Todo el mundo, independientemente del vídeo que viera, consideró al agresor prácticamente totalmente culpable.
Segunda dimensión: la responsabilidad de la potencial víctima en la reducción de riesgos. Es decir, hasta qué punto ciertas conductas (beber hasta perder el conocimiento, irse sola a casa de alguien que apenas conoce, etc.) aumentan objetivamente su vulnerabilidad.
Aquí es donde surge la discusión eterna. Los datos muestran que entre el 30 % y el 50 % de la población considera que la víctima tiene alguna responsabilidad o, más precisamente, que tomó decisiones imprudentes que facilitaron el delito. Esto no significa que la culpen del crimen, sino que reconocen que ciertas acciones aumentan el riesgo.
Sin embargo, gran parte del activismo académico feminista actual considera cualquier mención a esta segunda dimensión como “victim-blaming” inaceptable. Según esta visión, hablar de precauciones personales es automáticamente machista o misógino.
Esto es un planteamiento sofista y tramposo. Es el mismo error lógico que cometeríamos en otros ámbitos. En los aeropuertos se emiten mensajes constantes del tipo: “Por favor, no deje su equipaje sin vigilancia”. Según la lógica feminista aplicada aquí, este mensaje estaría “culpando a la víctima”. Lo correcto, según ellos, sería solo decir: “No robe el equipaje de los demás”.
La gente normal entiende perfectamente la diferencia. El ladrón es 100 % culpable. Pero dejar la maleta sola durante mucho tiempo también es una imprudencia que facilita el robo.
Lo mismo aplica a emborracharse hasta el punto de perder el conocimiento con alguien que apenas conoces. Reconocer que estas conductas aumentan el riesgo no exculpa al agresor. Simplemente es información útil para la prevención real.
Curious to see this study's review history when it becomes available:
"...evo psych positions this as a natural and immutable fact of life, which women need to consider when protecting themselves from rape. If they fail to do so, they are blamed."
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