El Si en 1970 y 1986, el Mundial funcionó como el bálsamo que unió a una sociedad golpeada; en 2026, el torneo opera al revés, como un espejo que amplifica las fracturas sociales, la impunidad y el descontento que terminaron por arrebatarle el balón a la gente… Les dejo mi columna: El balón ya no tapa las heridas 👇🏻